Nuestro camino hacia la Independencia Financiera

Desde hace casi 7 años ya, que muchos de mis amigos, familiares y personas cercanas a mi me perdieron la pista.

No saben a qué me dedico, dónde vivo o qué hago con mi vida. En parte es algo normal, les sigo teniendo a todos en mi cuenta de Facebook, pero no hago pública mi vida privada.

Algunos pensarán que vivo aislado, que me he retirado para vivir como un «hombre de las cavernas», pero nada más lejos de la realidad.

Muchos saben que trabajo desde casa, pero nadie sabe qué es lo que hago con mi vida laboral o en qué asuntos ando.

En parte es normal porque, creo que aunque lo explicara con detalle, pocas personas son las que entenderían mi trabajo (si es que se puede llamar trabajo).

Digo esto porque desde que empecé, es algo con lo que he disfrutado cada día. Sí que es cierto que me he llevado algunos disgustos, pero esto es parte del camino y la recompensa merece muchísimo la pena.

Aunque este artículo lo esté escribiendo yo y hable en primera persona, quiero que quede claro que esto es algo de 2.

Mi mujer y yo estamos en esto desde el principio (aunque sí que es verdad que yo he sido el artífice de todo), hemos remado y seguiremos remando juntos en este gran proyecto de vida que tenemos en común.

El caso es que desde hace ya unos meses (finales de 2019 más o menos) venimos pensando en hacer algo diferente.

Todo esto de la independencia financiera no es algo que nos haya surgido desde hace mucho tiempo, sino que más bien ha sido algo que ha surgido por la sucesión de acontecimientos que hemos ido viviendo y construyendo.

Para explicarme mejor, es algo así como desear tener un puesto de gran responsabilidad en una empresa, empeñarte en conseguirlo, trabajar muy duro y llegar a conseguirlo, pero sin tener un plan trazado, sin saber cuales son los pasos.

Simplemente «obsesionarte» con tu meta y, por obra del destino, empiezan a ocurrir las cosas, a darse las situaciones correctas en los momentos adecuados; a conocer a las personas que te impulsarán a ese objetivo.

Muchos lo llaman suerte, pero la suerte no es más que el fruto del trabajo duro, de ser perseverante y de ir a por tus sueños.

Lo que quiero transmitir aquí es que, cuando te centras en una meta y trabajas por ella, la vida te va mostrando el camino, pero de ti depende escoger el correcto.

Es la vida la que empieza a conspirar a tu favor y empiezan a ocurrir las cosas. ¿No lo entiendes? No te preocupes, te lo voy explicando desde el principio.

¿Qué es la Independencia Financiera?

Es el momento en el que tu dinero es capaz de generar más dinero sin la necesidad de trabajar.

Es el momento en que tus ingresos pasivos son mayores que todos los gastos que puedas tener en tu vida, manteniendo así una calidad de vida por encima de la media.

Podríamos decir que es una utopía, un camino que pocas personas encuentran, pero que está ahí y que se puede conseguir.

En nuestro caso, es algo con lo que estamos a punto de encontrarnos, el último paso que nos falta para completar nuestro estilo de vida o forma en que queremos vivir.

E, irremediablemente, es algo que vamos a conseguir.

Cómo empezó esta idea

Yo siempre dije que a los 45 años me gustaría auto-jubilarme, pero la verdad que nunca supe cómo lo conseguiría.

Lo cierto es que siempre tuve claro que a esa edad tendría que estar disfrutando de la vida sin la responsabilidad u obligación de tener que ir a un puesto de trabajo todos los días.

Nunca me han gustado los jefes y siempre he acabado mal con todos los que he tenido.

Así que mi motivación y mi ambición siempre han sido poder llegar algún día a ser mi propio jefe.

Ser empresario (sin saber cómo serlo) es algo complicado de explicar, pero siempre quise ser independiente.

Cuando tuve mi primer trabajo como instalador de aire acondicionado no tardé más de un año en comenzar a realizar instalaciones sólo y ganarme un extra montando máquinas los fines de semana.

Ya en esos tiempos siempre dije que quería montar mi propia empresa de climatización.

Igual pasó cuando comencé a trabajar como técnico de mantenimiento, quería llegar a ser jefe de mantenimiento.

Y así con todos los trabajos que he tenido. Siempre quería llegar arriba, pero en ninguno de ellos conseguí esa meta, claramente porque no era mi camino.

No me llegaron a cuajar y siempre ocurría algo que impedía que llegara a lo alto, aunque siempre demostré tener destrezas y dotes necesarios para desempeñar esos puestos o responsabilidades.

Comenzar en el mundo Online

En el año 2013 acabé con mi ex-pareja y desde ahí se fueron dando una serie de cambios bastante bruscos que me hicieron llegar hasta donde estoy hoy (puedes leer la historia aquí), pero no nos precipitemos…

El caso es que era el mes de junio del año 2013 cuando yo estaba solo en mi apartamento delante de mi Pc portátil.

En ese momento me dispuse a comprar un dominio y un servidor para comenzar a montar una web e intentar ganar algo de dinero.

Sabía que no era fácil, pero era el momento de empezar. No tenía trabajo, vivía solo y si quería seguir haciéndolo necesitaba hacer algo para pagar las facturas.

Así que me decidí y compré el dominio y el servidor.

Todo esto me vino por la motivación de un blog gratuito que monté en wordpress.com con el que conseguí unas 55.000 visitas en un mes.

Eso me hizo pensar y comenzar a buscar formas de monetizar ese tráfico. El caso es que encontré las respuestas a mis preguntas, pero tenía que montar webs de verdad y dejarme de blogs gratuitos.

Justo cuando empecé a montar mi primer proyecto (en mi apartamento, solo y frustrado por verme sin trabajo), me di cuenta de que nada era tan fácil como pensaba.

Había que instalar wordpress en el servidor, cambiar servidores de nombres en dominios, crear contenidos, añadir el sitio a search console, google analytics…

Había que estructurar el contenido y hacer un trabajo de SEO para que la web tuviera visibilidad, etc…

En fin, muchas cosas que no sabía hacer. Así que me desilusioné, me puse a pensar y casi hasta a llorar.

Pensando en todo lo que me quedaba por delante, con la mirada fija en la pantalla del ordenador, de repente me suena el teléfono:

– Sí, dígame.

– Hola Germán, soy el jefe de mantenimiento del hotel Fuengirola Park ¿estás disponible para venirte mañana a trabajar?

Esto fue algo que llegó en el momento justo y que me «salvó los muebles» en ese momento. Encontré un trabajo que necesitaba urgentemente.

Mi mujer fue el inicio de todo

En el mismo año 2013 nos conocimos y ya en Marzo de 2014 comenzamos como pareja.

Fue entonces, en una de nuestras quedadas en mi apartamento, donde le conté el proyecto que tenía en mente.

Le expliqué que estaba aprendiendo algo nuevo, algo que todavía no era muy conocido pero con lo que se podría ganar bastante dinero y tener una vida bastante cómoda.

Básicamente le propuse un sueño. Le dije que podríamos vivir sin presiones, sin jefes, tomarnos las vacaciones cuando quisiéramos.

Tener independencia en todos los sentidos, todos los días del año.

Le expliqué cómo funcionaba el tema y le propuse montar una web de cocina en la que publicáramos recetas.

Ella, como era cocinera, solo tendría que hacer la receta y transcribirla, hacerle una foto y yo la subiría a la web.

Cuando consiguiéramos cierto volumen de tráfico, añadir publicidad y generar ingresos.

Ese era el proyecto, montar, en principio, esa web y ver cómo funcionaría el negocio.

Yo tenía claro que había que montar más webs, pero en un inicio me pareció buena idea hacerlo así, pues ella ya tenía los conocimientos de cocina, por lo que generar el contenido para el sitio sería más fácil.

Además de eso, le dije:

Esto puede hacer que en un futuro vivamos muy bien. Ten en cuenta que cuando una web se posiciona en Google y comienza a entrarle tráfico, genera ingresos de forma pasiva.

Así que imagínate, podemos vivir muy cómodamente trabajando desde casa. Cuando tengamos niños los podremos criar los 2 y podremos disponer de total libertad, teniendo tiempo para hacer lo que nos dé la gana.

Evidentemente, dicho así, es algo complicado de entender, más aún cuando nunca has oído hablar de este tipo de negocios, pero suena bastante bien ¿no crees?.

Igual hoy en día esto está más a la orden del día, pero por aquel entonces Internet todavía era un mundo muy poco explorado (igual hoy en día también).

Esos fueron nuestros comienzos con un proyecto que verdaderamente no fue a ningún sitio pero que hicimos con gran ilusión.

Aprendí mucho haciéndolo pero me di cuenta que si quería ganar dinero con este negocio tenía que cambiar mi enfoque de las cosas, pensar de otra forma, delegar ciertos trabajos, etc…

Y así lo hice, empecé un curso de SEO, cuando adquirí buenos conocimientos y los puse en práctica, contraté redactores y me puse a montar webs a otro nivel.

Nadie cree en ti ni en tu proyección

En estos últimos años, si por algo me he caracterizado ha sido por ser una persona visionaria, teniendo una visión bastante abstracta para los demás pero muy acertada para mi.

Realmente puede ser acertada para cualquiera, pero la verdad es que tener una visión futurista es algo complicado, más aún el hecho de que los demás la apoyen.

Cuando lo expones ante tus familiares o personas cercanas lo primero que ves son caras de inseguridad y comentarios del tipo: «Por qué no estudias algo, mejor».

Evidentemente, mi círculo más cercano no creía en ese estilo de vida (ni aun lo creen). Ganar dinero «sin trabajar» es algo que pocos entienden.

Te diré algo: El dinero no se gana trabajando, el dinero se gana pensando.

Aunque, evidentemente, no es tal que así. Hay que trabajar muy duro, adquirir muchos conocimientos nuevos y estar en constante aprendizaje.

Ten en cuenta que para este tipo de trabajos no hay una formación específica ¿sabes por qué? porque es imposible. Internet cambia tan rápido que es imposible organizar un temario para estudiarlo.

Tienes que estar constantemente aprendiendo y probando cosas nuevas (algo que es bastante estresante), por lo que si algo funciona hoy muy probablemente dentro de unos meses no lo haga.

Internet es una jungla en la que cuando encuentras un «tesoro», al poco tiempo acaba completamente explotado y agotado. Así que tendrás que hacer cosas nuevas constantemente hasta que dejan de funcionar.

Hay que tener muchas ganas y no pensar como piensa el resto de mortales, realmente la gente ve Internet muy diferente a lo que realmente es.

La mayoría de las personas tienen una visión muy reducida de la vida y de ellos mismos, todo fruto de la educación y los prejuicios que tienen.

Explicarle a cualquiera el proyecto que tenía en mente y las dimensiones que podría tener era exponerme prácticamente al ridículo o a la incredulidad.

Cuando quieras emprender algo, habrá mucha gente que te dirá que no lo hagas; cuando vean que no pueden detenerte, te dirán cómo tienes que hacerlo; y cuando finalmente vean que lo has logrado, dirán que siempre creyeron en ti.

John C Maxwell.

Nadie, o al menos pocas personas, entiende que no es necesario ir a una universidad para tener éxito en la vida.

Es más, el éxito en la vida es la felicidad, pero pocas personas se dan cuenta de ello.

Hay todavía una corriente bastante grande de personas que creen que para tener éxito tienes que perder varios años de tu vida estudiando una carrera.

Y sí, igual sí es así, siempre y cuando aquello que estudies sea algo que te haga feliz y te sientas plenamente realizado, algo que te apasione. De lo contrario, lo único que conseguirás es frustración.

Igual ocurre con la ansiedad de muchos padres para que sus hijos estudien.

Esa ansiedad, inconscientemente, la estás proyectando sobre ellos y, muy probablemente, cuando llegue el momento en que tengan que decidir qué quieren estudiar, no tengan ni idea o tomen el camino equivocado.

Todo esto por la presión a la que se ven sometidos y al adoctrinamiento que han recibido con frases como: «Tienes que estudiar para ser alguien». ¡Menuda gilipollez!

En mi caso no he necesitado estudiar una carrera, sin embargo, si hablamos de resultados económicos, he conseguido mucho más que cualquiera que lo haya hecho (te lo aseguro).

Lo que quiero decir es que la vida ofrece muchas posibilidades y que no tienes por qué seguir al rebaño para conseguir eso que te haga feliz.

La mayoría de las personas están todas codificadas con el mismo «software», todos piensan prácticamente igual, y por eso casi todos viven una vida de insatisfacción y de no realización.

Mira a tu alrededor ¿conoces a alguien que de verdad sea feliz con la vida que lleva?

Pregúntate a ti mismo si lo eres ¿cambiarías algo de tu vida?. Si la respuesta es sí, estas viviendo una vida que no deseas y que, probablemente, no tengas el valor suficiente para cambiarla.

Carencias, muchas carencias por todos sitios, todo fruto de no seguir a tu instinto, de no hacer eso que necesitas.

En definitiva, la gente nunca entenderá tu visión. Eso es porque no la tienen igual que tú, es lógico.

Por eso tienes que centrarte en tus objetivos y escuchar a las personas que te aporten valor, desechando a las que no lo hacen.

Tampoco pienses que todo va a ser un camino de rosas, porque no va a ser así.

Tener valor para afrontar los cambios

Justo cuando decidimos, mi mujer y yo, tirarnos al barro, no hizo falta mucho, la verdad, fue la propia vida la que terminó por darnos el último empujón.

Como he comentado, yo estaba trabajando en un hotel de mantenimiento y mi mujer era cocinera en un restaurante.

Pues bien, cuando decidimos irnos a vivir juntos a una nueva casa en el año 2014, ella se tiene que dar de baja por una lesión en su brazo izquierdo.

Una lesión que hoy día todavía arrastra y no se ha recuperado al 100%.

En mi caso, me ocurre algo parecido, ya que, por una prueba médica, descubro que tengo la última vértebra de la columna vertebral rota, por lo que también dejo mi trabajo.

Nos vemos los 2 en la misma situación, así que si nos faltaba un empujón para comenzar de lleno nuestro proyecto, aquí lo teníamos.

Fueron momentos bastante difíciles ya que pasamos de ser 2 personas activas que pasaban la mayor parte del día fuera, trabajando, a estar todo el día juntos dentro de una casa.

Fue algo complicado que nos llevó a tener bastantes problemas en la relación, todo fruto de no saber si conseguiríamos el objetivo y, por su puesto, si merecería la pena tanto sacrificio.

No sabíamos qué teníamos que hacer ni cómo llevar esas situaciones. Piensa que convivir ya es complicado, pues imagina eso, más aprender un trabajo común que hay que hacer desde casa.

Son cosas que aprendes sobre la marcha y, tengo que reconocer, que yo me obseioné bastante con todo esto. Quería conseguir el objetivo a toda costa.

Pero bueno, hay que pensar que las cosas son así, hay que sacrificar cosas (muchas) y, cuanto mayores sean tus objetivos mayores serán esos sacrificios.

Me alejé de amigos, familia e incluso de mi pareja (aunque vivía con ella). Todo eso nos llevó a separarnos por un período de tiempo. Nuestra vida se puso completamente patas arriba.

Por suerte, con el tiempo aprendimos a llevar las cosas. Piensa que nosotros llevamos todo: Casa, convivencia, trabajo, etc…, por lo que es complicado separar cada cosa. Y encima lo tenemos todo en casa.

Es otra forma de vivir, algo para lo que no nos han educado, es algo fuera de lo común, pero, nosotros, nuestra vida es eso mismo, algo fuera de lo común (de ahí este blog).

Empezamos a ver resultados tangibles

Después de más de un año de duro trabajo, sacrificios, discusiones, etc…, empezamos a ver resultados y por fin decidí darme de alta como trabajador autónomo.

Esto no ocurrió hasta Noviembre del año 2015. En este momento se podría decir que ya ganaba un sueldo bastante bueno.

Fue entonces cuando seguí aprendiendo e introduciéndome cada vez más en lo que me especialicé: SEO (posicionamiento en motores de búsqueda) y diseño web.

Algo que dicho así parece algo fácil, pero que no lo es para nada, te lo puedo asegurar. Dentro de esas disciplinas hay muchos «submundos» con muchas cosas de las que te sorprenderías.

Básicamente me he dedicado a montar webs y a ganar dinero con ellas, hasta tal punto, que hoy día puedo decir que ya estoy jubilado (te lo cuento en este artículo).

He hecho cursos, me he leído todo lo que he encontrado en Internet, he visto tutoriales, he perdido mucho dinero, etc…

Si te digo la verdad, ha sido una formación bastante dura y que me ha costado algunos problemas en la vista.

Pero parte de nuestro objetivo ya está cumplido, es decir, trabajamos los 2 desde casa, podemos criar a nuestros hijos juntos y, que queréis que os diga, ante el panorama del covid-19 es algo que nos perjudica en menor medida.

¿Y qué hacéis con el dinero que ganáis?

Bueno, esta es la pregunta del millón y tengo mucho que contar aquí pues, todo es fruto de tener una mentalidad de rico (más abajo lo entenderás).

Realmente en nuestro círculo más cercano sabemos que la gente piensa que solo queremos el dinero para, como se suele decir, amasarlo o guardarlo bajo el colchón, pero nada de eso.

Para empezar te diré que nuestro dinero no lo tenemos bajo el colchón, ni si quiera lo tenemos en España y mucho menos en una cuenta bancaria Española.

No pienses mal, no tenemos ninguna cuenta en un paraíso fiscal ni nada de eso, pero viendo el panorama que se le prevee a España, decidimos meter nuestro dinero en otro sitio que contaré más abajo.

La gente piensa que no disfrutamos de la vida o que no hacemos nada, que estamos todo el día en casa, pero están muy equivocados.

Me hace bastante gracia todas las personas que piensan así porque, no se dan cuenta que vivimos como realmente queremos.

Solo hacemos lo que nos viene en gana, gastamos el dinero justo para tener todas las comodidades que necesitamos, nada más. Y por su puesto, no publicamos nuestra vida privada.

Lo que puede llevar a mucha gente a pensar que vivimos aislados del mundo. Pero vivimos como nos da la gana, algo que poca gente puede presumir de hacer.

Sí que es cierto que si gastáramos más, o prácticamente todo lo que ingresamos al mes (como hace todo el mundo), viviríamos con muchas más comodidades, pero lo que hay que pensar es que en el trabajo y en los negocios no siempre ganas lo mismo.

Lo que estamos haciendo es construir nuestra independencia financiera.

Si quieres vivir como un rico primero tienes que pensar y hacer las cosas que hacen los ricos.

Una persona rica no se gasta todo lo que gana en «disfrutar la vida», sino que ahorra e invierte prácticamente todo el excedente de su dinero, es decir, todo aquel dinero que una vez cubiertas sus necesidades básicas, «le sobra».

Luego, una vez que consigues cierto capital, entonces es momento de caprichos, pero como digo, gastar todo lo que ingresas, por muy estable que sea tu trabajo, solo hará que en el día de mañana seas un pobre más.

Vivir humildemente sin grandes lujos (de momento), no tener hipoteca ni ningún préstamo o crédito es esencial para alcanzar esta independencia.

Somos conscientes de ello y por eso, a pesar de todo, no hemos decidido comprarnos una casa, por ejemplo.

Invertir es la clave

Da igual la cantidad que inviertas, pero ¡invierte!. Esto es algo que todo el mundo puede hacer (y debería hacer), pero por miedos y (volvemos a lo que he explicado más arriba) la poca visión y los prejuicios llevan a no hacerlo.

La verdad que esto es algo que siempre he tenido en mente, mover el dinero para generar más dinero, el problema es que la única forma en que sabía hacerlo era montando nuevos proyectos.

Invirtiendo parte de mis ganancias en montar nuevos proyectos que generen y así hacer que tu patrimonio aumente, pero esto tiene un problema.

Los negocios, sean del tipo que sean, siempre pasan por malas situaciones, malos momentos que hacen que ganes menos, que dejen de funcionar, que no te paguen y, lo más importante, estás siempre dependiendo de no parar de trabajar.

Crear nuevos negocios, aunque sea delegando parte del trabajo, requiere de tu atención si quieres que las cosas salgan a tu manera y todo esté bien.

Tienes que estar siempre pendiente y eso hace que gran parte de las 24 horas que tiene un día se lo lleven tus negocios.

Entonces, pensamos que ¿por qué no ser «dueño» de grandes empresas multinacionales?, negocios que sabes que funcionan a nivel mundial y que son tan estables que sabes que nunca quebrarán.

Te pongo el ejemplo de Coca-Cola. ¿Crees que Coca-Cola llegará a quebrar algún día?

Pues eso, al comprar acciones de una empresa, por ejemplo, eres parte de esa empresa y a mayor participación tengas más partes te pertenecen.

Por tanto, al comprar esas acciones o títulos, eres socio de esa empresa. Justo lo que estamos haciendo nosotros en la actualidad.

Para hacer todo esto es necesario convertirte en inversor e invertir en la bolsa de valores.

Hay muchas formas de hacerlo, mediante la compra de acciones, fondos, CFD, trading, etc…

El caso es que, después de estudiar qué tipos de inversiones pueden ser más rentables y seguras, nos decantamos por la bolsa.

Así que, dentro de la misma, como te acabo de indicar, hay varias formas de invertir (fondos, acciones, etc…) por lo tanto, se trata de diversificar para asegurar tu patrimonio.

De esta forma conseguimos que el dinero que tenemos invertido crezca anualmente (sin hacer nada), además de percibir rentabilidad por dividendos (en el caso de las acciones).

Para que te hagas una idea de todo esto, si hubieras invertido en Apple en 2016 1.000 dólares habrías comprado 10 acciones, pero esas 10 acciones hoy, 4 años después, tendrían un valor de 5.000 dólares.

¿Entiendes de qué va esto? además, apple reparte 0,82 $ de dividendos por acción cada 3 meses, por lo que estarías cobrando 8,2 $ cada 3 meses.

Si esto, en vez de 10 acciones, lo comparas con una cartera de 1.000 acciones, imagina la fortuna que tendrías y los dividendos que cobrarías.

Evidentemente, de momento, no vamos a decir qué estrategias tenemos, pero tenemos varias (y la especulación es una de ellas).

Llegado el momento, cuando consigamos la independencia financiera, daremos pelos y señales de cómo hemos conseguido el dinero para invertir y qué estrategias de inversión utilizamos.

¿Cómo vivimos hoy en día?

Pues en el momento de escribir este artículo te puedo decir que todo aquello que le comenté a mi mujer hace ya casi 7 años, se ha cumplido.

Ese sueño, hoy, es palpable y se ha hecho realidad.

No tenemos hora para levantarnos ni tampoco para acostarnos, trabajo menos de 2 horas al día (si es que a eso se le llama trabajar).

Dispongo de todo el tiempo del día para estar con mi hija (y con el que viene en camino), para jugar con ella, pasear, ir a tomar un helado, etc…

Pocos padres pueden disfrutar la infancia de sus hijos de esta forma, por eso le doy tanto valor a esto, a estar con mi mujer y poder organizarnos el día como queramos.

Las vacaciones no existen, vivimos de vacaciones.

El dinero no es la meta en este sueño o forma de vida (si a estas alturas piensas eso te recomiendo empezar a leer desde el principio), la meta es vivir la vida y ser feliz.

En mi trabajo, en estos últimos años, me he centrado en automatizar todo lo posible para que sea una máquina la que trabaje por mi. Y así es (mi ordenador trabaja día y noche realizando tareas autómatas).

No me preguntéis cómo porque es algo de lo que hay que estudiar y no me daría tan siquiera ni para escribirlo. Es algo bastante complejo.

Ahora lo que estamos haciendo es invertir todo lo que conseguimos, de forma que en unos años ese dinero se haya multiplicado por muchas veces y nos llegue a dar una renta.

Si te digo la verdad, siempre he pensado que para cuando tenga 60 años esta estafa de sistema de pensiones que tenemos no funcionará (veremos si lo hace de aquí a 10 años), así que decidimos crear nuestro propio sistema.

En nuestro caso, actualmente, hemos cumplido nuestro sueño, pero ahora hay que mantenerlo, y que mejor forma de hacerlo que invirtiendo en la bolsa, haciendo que tu dinero trabaje por ti.

Conclusión

Como he dicho más arriba, en el momento que consigamos la independencia financiera daremos todos los detalles de cómo lo hemos hecho.

Las formas de ganar el dinero, cómo se ha ganado y con qué métodos, para luego invertirlo todo en varias estrategias, incluso desvelaremos esas estrategias.

Si te fijas, desde un punto de vista empresarial, lo más alto que puede llegar un empresario/a es llegar a invertir en bolsa. Más arriba de eso no hay nada.

Ten en cuenta que una vez que inviertes en empresas formas parte de esas empresas, siendo socio capitalista de todas las que tengas en cartera.

Es decir, eres socio/a de las mejores empresas del mundo y una parte de ellas te pertenecen.

Pero lo que he querido mostrarte en este post es que nada es fácil de conseguir y que por supuesto, todo necesita de tiempo.

Hagas lo que hagas, siempre habrá alguien diciéndote que en muy poco tiempo lo puedes conseguir. Eso sí, tendrás que pagar su curso.

Si te topas con ese tipo de gente ¡huye!. Todo requiere esfuerzo y los atajos, en la mayoría de los casos, no harán otra cosa que retrasarte aun más.

Nosotros llevamos casi 7 años con este proyecto, con esta forma de vivir, y puedo decir que me auto-jubilé con 34 años, pero eso no quiere decir que la forma en que vivo ahora se vaya a mantener en el tiempo si no soy inteligente y gestiono bien los recursos que ahora tengo.

Sinceramente, ahora mismo podríamos tener un coche mejor, viajar por todo el mundo, vestir de marca, llevar un buen reloj o una entrada para una bonita casa, pero ¿y qué pasa después?.

Yo no quiero vivir trabajando toda mi vida teniendo que idear siempre algo nuevo para generar dinero.

Seamos serios, un empresario necesita reinvertarse cada cierto tiempo para mantener sus recursos y sus negocios (su estatus), al igual que un trabajador necesita trabajar toda su vida para tener un sueldo de mierda.

Yo no quiero esa vida, no quiero vivir encadenado a un trabajo (sea el que sea). Quiero ver a mis hijos crecer y a mi mujer envejecer.

Quiero tener todas las comodidades para mi y mi familia y eso no se consigue trabajando.

El panorama actual ya lo veis igual que yo, aunque algunos/as no queráis verlo.

España va a ser uno de los países más afectados por la crisis del coronavirus, por lo que muy seguramente sea un lugar sin futuro (eso lo vamos a ver).

Otra cosa que te diré es que nunca he trabajado con una empresa española (desde que soy empresario) y actualmente todas nuestras inversiones están fuera de España, en empresas internacionales.

El motivo es por el que comento, España es una «ruina» y el panorama laboral y social se va a complicar bastante en los próximos meses.

Yo he trabajado en varios sectores (hostelería, construcción, etc..) y he visto a la gente amargada con su trabajo.

Todos y todas, cuando llega un momento de su vida laboral, acaban hartos de sus trabajos.

La gente trabaja para comer, para vivir (o más bien para sobrevivir) eso siempre se ha dicho. En mi caso trabajo para ser feliz. Esa es la diferencia.

   
Germán Moreno

Nada es casualidad, todo tiene un por qué, por eso estás aquí. ¡Conóceme!

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