La pandemia de 2020 cambiará nuestra vida para siempre

Llevo observando todos los cambios que se están dando en nuestra sociedad con bastante atención en los últimos meses, desde finales de 2019, cuando empecé a vislumbrar lo que se nos venía encima.

Y la verdad es que me sorprende ver cómo la gente piensa y tiene la esperanza de volver a la normalidad. Como si esto fuera un resfriado, como si todo lo que está pasando no fuera a condicionar nuestra vida.

Igual peco de visionario, conspiranoico o de tener una visión negativa de los hechos, pero creo que hay tanta información que la mayoría de la gente está completamente saturada y actúa más por instinto que por la razón.

No voy a juzgar las decisiones que se están tomando o se deberían de tomar con respecto al problema que hay, pero sí voy a dar mi opinión sobre lo que veo, que es muy diferente.

Lo cierto es que nadie se pone de acuerdo y lo que abunda en estos días es el enfrentamiento por ideologías, ideas, diferencia de sexo, racismo, etc…, pero nadie habla con un poco de sentido común y menos aun escucha.

Da la sensación de que nos están saturando la mente con diferentes fines, porque desde que todo esto del coronavirus se inició, no sabemos nada con certeza.

Ni si quiera sabemos cómo ni donde se originó la pandemia. Sí que dicen que en China y todo apunta a que fue allí, pero cuando te pones a ver las cosas con objetividad te das cuenta de que hay informaciones muy escasas, además de muy variadas.

Todo esto da que pensar sobre todo lo que está ocurriendo y sobre lo que ocurrirá, lo que sí es cierto es que, hoy por hoy, no sabemos absolutamente nada.

Solo tenemos un aluvión de información, la cual hay que coger con pinzas, pues médicos, virólogos y científicos en general, no tienen todavía respuestas concretas sobre todo lo que ocurre (con respecto al virus).

Lo que hoy es negro en unos días se «demuestra» que es blanco, o viceversa, cuando hoy sale un estudio mañana sale otro desmintiendo éste primero.

Problemas, problemas y más problemas sin resolver. Eso es lo que tenemos. Un montón de gente confusa hablando sin fundamentos y por otro lado una multitud furiosa por las nefastas gestiones que se están haciendo en torno a los diferentes problemas.

Caos, esa sería la palabra que definiría mejor nuestra sociedad actualmente. No salimos de una cuando estamos en otra, no terminamos con una cosa cuando entramos en otra.

No obstante, lo que vivimos es a nivel mundial y aunque no en todos los países ocurrirá lo mismo, si que se dan muchas similitudes, lo que también nos puede hacer reflexionar sobre lo que está ocurriendo.

Comenzaron negando el problema

Aunque hablo desde mi posición geográfica (España), parece que en la mayoría de los países ha ocurrido algo similar.

Pareciera que el problema era solo de China, es como si no fuera con nosotros o como si todo fuera parte de una película de ciencia ficción.

Hablando de películas…

Te recomiendo ver la película «Contagio». Se estrenó en 2011 y es un calco de lo que estamos viviendo en la actualidad.

Hay una similitud pasmosa. Los síntomas de la enfermedad, la forma de prevenirla, el origen del virus, etc…

Si algunos políticos hubieran visto esta película podrían haber tomado mejores decisiones que las que se tomaron en un principio.

Parece que la película se haya rodado después de la pandemia del covid-19 y no 10 años antes.

Aquí te dejo Trailer:

Que cada uno/a juzgue por sí mismo.

Cuando empezaron a aparecer los primeros contagios no se le dio la importancia necesaria a todo esto. Tanto políticos, científicos, médicos, como algunos medios le quitaron hierro al asunto.

Después de ver lo que estaba ocurriendo en china y en Italia y pese a las advertencias de muchos sanitarios y científicos se hizo caso omiso o se quisieron hacer las cosas de otra forma.

A parte de las decisiones políticas, la población no ha mostrado mucha madurez, conciencia o sentido común. Aun sabiendo lo que ocurría en nuestro país vecino (Italia) pocas personas fueron las que decidieron tomar precauciones.

Nadie, o casi nadie, quiso aceptar que nos encontrábamos en el inicio de una pandemia. Ni políticos, ni científicos, ni tampoco la mayoría de la población.

Aquí, en España, muchos eran los periodistas e incluso bastantes médicos conocidos los que decían que se trataba de algo parecido a una gripe, cuando verdaderamente no sabían qué era este virus.

Aun a fecha de hoy siguen saliendo nuevos estudios que van dejando en evidencia todo lo que se ha dicho o investigado, lo que nos muestra lo poco que sabemos aun.

La gente no está preparada para escuchar la verdad

Entiendo que es difícil tomar ciertas decisiones que impliquen cambios bastante bruscos en la vida de las personas.

La mayoría de la gente se deja llevar por sus instintos más primitivos, por lo que en un inicio haber confinado o haber prohibido o aplazado ciertos eventos, igual no habría sido muy buena idea.

Hasta que no vemos un peligro de cerca no terminamos de creerlo y en este sentido no ha sido menos.

Haberle comunicado a un país entero, justo cuando tuvimos noticias del coronavirus, que había que cerrar aeropuertos, bares, restaurantes, etc…; que había que paralizar el país entero y que todo el mundo se tenía que quedar en casa, igual habría sido peor.

En ese caso podría haber reinado un caos total, siendo ésta la única vía que le veo a todo esto del por qué no se informó en un inicio de lo que estaba ocurriendo de verdad.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de la población pasaba del virus y pocas son las personas que decidieron tomar alguna medida de prevención (por ellos mismos).

Como por ejemplo empezar a tener menos contacto social o no acudir a aglomeraciones de gente (eventos deportivos, fiestas, conciertos, etc…)

En mi caso decidí (tanto yo como mi mujer) ir comprando algunos alimentos para aprovisionar la despensa.

Desde principios de Febrero decidimos también tener menos contacto social, por lo que pudiera pasar y menos mal que lo hicimos así.

En este post cuento mi experiencia con el coronavirus y cómo gracias a tener menos contacto social salvamos a otras personas de contagiarse.

El ser humano es así, hasta que no se ve al filo del precipicio no reacciona. Al menos una gran mayoría de la población mundial actúa de esta forma.

No hay conciencia y mucho menos sentido común. Las personas necesitan que alguien les maneje sus vidas, que les digan qué tienen que hacer y cómo lo tienen que hacer.

Hasta que no lo «dice la tele» nadie hace nada. Se pone demasiada confianza en ese mueble estúpido y con ello se consiguen perfectos borregos obedientes que no cuestionan nada de lo que ven u oyen.

Si en televisión dicen que es una gripe, ya está, es una gripe; si luego dicen que es un virus, ya está, es un virus; y si mañana dicen que es una bacteria pues eso… será una bacteria.

Pocas personas  son las que se cuestionan todo lo que ven sus ojos sin poner en entre dicho eso que le han dicho, han visto u han oído.

No sabemos discernir y mucho menos actuar en consecuencia por nosotros mismos, tenemos que esperar que alguien nos diga qué hacer.

Y también tenemos mucha facilidad para fiarnos de lo que nos dicen, sobre todo cuando ese algo viene a través de un medio oficial como pueden ser los medios de comunicación (Tv, prensa, etc…).

Nos confunden con excesos de información

Cuando una persona está bien informada actúa de una forma coherente, con sentido común y tomando las precauciones que les son necesarias.

Por otro lado, si no estás informado la ignorancia te hace atrevido/a a que cometas ciertas imprudencias que te puedan costar muy caro.

Pero ¿qué ocurre cuando te saturan de información?.

Te confunden, te pueden crear falsas seguridades y seguro que llegará un punto en que pases de todo, ya que nada ni nadie te da seguridad «cada uno dice una cosa, lo que hoy es negro mañana es blanco, etc…»

Esto hace que la gente se tome la libertad de tomar ciertas imprudencias y de actuar en base a sus criterios mentales, que en esos momentos no son nada claros debido al exceso de información.

Cuando una persona está bien informada se hace consciente y toma consciencia de las situaciones, sabiendo qué está bien, mal o qué es seguro o no para él o ella.

El caso es que en estos tiempos lo mismo nos dicen que hay que llevar mascarillas, después nos dicen que no y luego que es obligatorio (recordáis el dilema de las mascarillas).

Primero que el virus no se contagia por el aire, después que sí, pasadas unas semanas vuelven a decir que no, etc…

Y ahora mismo se está infundando una cierta «seguridad» para que la gente empiece a hacer lo que le de la gana. A salir, reunirse, etc…

Algunos científicos dicen que el virus ya está casi extinguido y que estamos a punto de salir de esta. Sin embargo, otros científicos dicen todo lo contrario, la OMS dice otra cosa, los políticos otra y los médicos de cada país otra distinta.

¿A quién creemos?

Pues a nuestro sentido común, ese que está tan confuso y avasallado con informaciones de toda clase.

¿Crees que así actuamos en consecuencia al problema que tenemos? 

Evidentemente la gente va haciendo lo que le parece que es mejor y lo mejor es volver a su vida normal, sin más.

Así que pasados unos días o semanas veremos a ver cómo estamos. Ojalá que todo esté menguando, pero viendo lo que ocurre en otros países como Irán, por ejemplo, dudo mucho que el virus haya desaparecido o que el calor del verano frene los contagios (como se está diciendo).

Bajo mi humilde punto de vista pienso que ahora el virus ha perdido bastante fuerza debido al aislamiento que hemos tenido y a las medidas que se han tomado.

Hay menos carga viral y eso hace que haya más personas que lo pasen con menos síntomas, por lo que puede haber un mayor número de personas asintomáticas.

Cuando esas personas empiecen de nuevo a contagiar y la carga viral aumente, tendremos aquí la temida segunda ola de contagios.

Digo esto por la cantidad de gente que se está aglomerando en manifestaciones, bares, restaurantes etc…

No creo que sea momentos para frecuentar esos lugares. Entiendo que hay que reactivar la economía, pero a un bar o restaurante se va a consumir y para consumir necesitamos tener la boca descubierta.

Luego hay que tener en cuenta que muchas personas se toman esto un poco a la ligera, como por ejemplo los más jóvenes.

Suelen ir en grupos, sin mascarillas y frecuenta entre ellos el tabaco, el alcohol, etc, lo que aumenta gravemente el riesgo de contagio.

Queramos o no, nada volverá a ser como antes

Todo el mundo quiere volver a la normalidad que teníamos antes de que el covid-19 andara suelto por todo el mundo.

Es entendible que la gente quiera volver a su día a día. Necesitamos poder ir a trabajar, salir, tener contacto con otras personas, divertirnos etc…

Son necesidades básicas de cualquier ser humano, pero lo cierto es que si observas todo lo que ocurre con detenimiento, me temo que nada de eso volverá a ser lo que era.

Incluso así, todo esto de tener un virus suelto por ahí les vienen muy bien a algunos para aplicar ciertos cambios y tener a la gente bajo más control e introducir nuevos hábitos en la sociedad.

Los negocios y la economía sufrirán grandes cambios

El otro día necesitábamos comprarle unas zapatillas nuevas y unas chanclas para el verano a mi hija.

Para no meternos en ningún centro comercial ni tienda por precaución ante el covid-19, decidimos hacer un pedido de recogida a Decathlon.

Solo tienes que entrar a la web, elegir lo que quieres, pagar online y cuando tu compra está lista te avisan para que vayas a recogerla, sin necesidad de entrar a la tienda.

Este mismo modelo lo están implementando la mayoría de los negocios. Es normal, la mayoría de la gente tiene miedo y toma precauciones para no contagiar o contagiarse.

¿Qué hacen los negocios?

Pues implementar medidas que les de seguridad a sus clientes para no poner en riesgo su salud.

¿Qué ocurre con esto?

Que esas empresas seguirán vendiendo lo mismo (o incluso más) y muchos de sus trabajadores/as serán despedidos porque no son necesarios, incluso sustituidos por un robot.

Ten en cuenta que ya no hay que tener la mercancía colocada en estanterías ni la tienda recogida o limpia, ahora sólo hay que sacar los productos que piden los clientes del almacén.

Tampoco hay que tener a nadie cobrando, la gente ya paga por Internet, por lo que con menos de la mitad del personal el negocio es mucho más productivo y rentable que antes.

Así que es un nuevo modelo que las empresas están implementando, es mucho más eficiente, más rápido, más seguro ante el covid-19, hay más beneficio para la empresa y la gente compra con más confianza.

Es un modelo perfecto, futurista y que, sintiéndolo mucho, ha llegado para quedarse. Por tanto, ahora tenemos otros problemas a los que adaptarnos.

Esto de la pandemia del coronavirus seguramente en poco tiempo sea el menor de nuestros problemas.

La robótica sustituirá a la gran mayoría de los empleados

Ahora imagina el mismo ejemplo anterior pero gestionado única y exclusivamente por robots ¿Crees que no es posible? Mira esto:

Igual que la mayoría de trabajadores de los almacenes de Amazon son robots, en la mayoría de las grandes superficies o tiendas serán algo parecido.

Un gran almacén al que haces un pedido (como Decathlon), un robot coge tus productos y los deposita en algún lugar para que vayas a recogerlos.

La idea no es tan descabellada y todo esto del covid-19 es a lo que va a dar pie. Se ha dado el momento perfecto para que empiecen a introducirse este tipo de cambios en nuestra vida.

Lo mismo con los centros comerciales para comprar comida, etc… La robótica es una opción para evitar problemas de contagios.

Es la excusa perfecta para que la gente con el eslogan de «por tu seguridad» entre por el aro de todos estos cambios.

El otro día, cuando fuimos a recoger el pedido a Decathlon, todo estaba muy bien. La gente que había guardaba distancia, un guarda de seguridad velaba por que se cumplieran las normas y repartía mascarillas y te echaba gel hidroalcohólico en las manos.

Es algo perfecto, la gente se siente segura (y las empresas ganan muchísimo más), así que nadie se queja de que nos restrinjan nuestras libertades.

Piénsalo,

  • ¿No crees que hay grandes casualidades en todo esto?
  • ¿No crees, igual que yo, que nada volverá a ser como antes?
  • ¿No piensas que el coronavirus es la excusa perfecta para implementar esos cambios que no se habrían podido hacer de otra forma?

Si te apetece, déjame tus impresiones en los comentarios, estaría bien que debatiéramos sobre el tema ¿no te parece?.

   

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